En ómnibus
El ómnibus internacional a Uruguay funciona bien, pero ninguna compañía publica una política para bicicletas. Todo se resuelve por teléfono y, sobre todo, con anticipación.
La terminal de llegada es siempre la misma: Tres Cruces, en Montevideo (Bulevar General Artigas 1825). El de salida también: Retiro, en Buenos Aires, o las rodoviarias de Porto Alegre y, estacionalmente, Florianópolis. Lo que cambia entre operadores es el horario, el precio y, en silencio, la disposición a recibir una bicicleta en bodega — un contraste marcado con el cruce por ferri desde Argentina, donde las dos compañías publican condiciones específicas para bicis.
Desde Argentina. Cuatro empresas cubren el corredor Retiro–Tres Cruces con cruce por Gualeguaychú/Fray Bentos: Cauvi (cuatro frecuencias semanales, USD 58–83, unas 8 horas), Bus de la Carrera (diaria, USD 30–70), Pullman General Belgrano (nocturna diaria, 22:30 a 06:45) y EGA (con extensión a Córdoba). Ninguna de las cuatro publica condiciones específicas para bicicletas. La práctica argentina en rutas internas es razonable: retirar la rueda delantera, embalar con cartón o film, pagar un sobrecargo de USD 13–25. La recomendación, simplemente: llamar 48 a 72 horas antes y confirmar que la bici cabe en bodega.
Desde Brasil. Dos operadores cubren el corredor sur. EGA hace Porto Alegre–Montevideo vía Pelotas, Chuy/Chuí, San Carlos y Maldonado en alrededor de 11 horas 45 minutos. TTL Turismo, una empresa con setenta años en el corredor, hace el mismo cruce en unas 12 horas 25 minutos por USD 85–110. La conexión desde San Pablo está temporalmente discontinuada; la de Florianópolis es estacional. La política de bicicletas, otra vez, no figura en ningún sitio web: hay que llamar al 0800 551 8666 (TTL en Brasil) o escribir a comercial@ega.com.uy.
La frontera con bicicleta. En Chuy/Chuí los pasajeros bajan en el puesto migratorio sobre la ruta —fuera del centro de los pueblos— y el chofer reúne los pasaportes. La operación agrega entre una y dos horas al viaje. La aduana uruguaya considera la bicicleta personal como equipo deportivo y no exige declaración aparte. Saliendo de Argentina, AFIP puede registrar el número de serie o aplicar un precinto, sobre todo si la bici se ve nueva; las bicis con uso visible suelen pasar sin demoras.