Lugar
Montevideo en bici
Más de veintidós kilómetros de rambla ordenan la ciudad. El tramo protegido cubre menos de la mitad.
Montevideo se pedalea mirando el Río de la Plata. La rambla acompaña a la ciudad a lo largo de más de veintidós kilómetros y hace de eje de casi cualquier salida: es por donde uno se orienta y donde la ciudad se junta los domingos.
Conviene saber cómo está armado ese eje antes de salir. Hay unos 7,7 kilómetros de ciclovía protegida entre Sarandí y la Prefectura de Pocitos; buena parte de ese tramo es la ciclovía de la Rambla Sur, 4,7 kilómetros habilitados en septiembre de 2024 con el llamado «modelo Quijano», que usa los autos estacionados como separador. De ahí al este —Buceo, Malvín, Punta Gorda, Carrasco— no hay infraestructura segregada continua y se circula por calzada compartida con el tránsito. No es un detalle menor: los mapas y las fotos sugieren una continuidad que en el terreno se corta.
Fuera de la costa, la ciclovía de 18 de Julio —cuatro kilómetros, bidireccional, inaugurada en diciembre de 2023— cruza el centro por la avenida principal. Ciudad Vieja, en cambio, no tiene ciclovías: funciona entera como Zona 30. La Intendencia informó 77,3 kilómetros de infraestructura en septiembre de 2024, la última cifra oficial disponible.
Parte de lo que se pedalea es terreno construido. La Rambla Sur no bordea una costa natural: se le ganó al río entre 1923 y 1935, sobre el diseño de Fabini. Hacerlo exigió arrasar los arrabales de Playa Santa Ana y Patricios. No fue una obra sobre terreno vacío: desapareció un barrio entero, y con él la trama de vida que lo sostenía. Los tranvías, que ordenaron el trazado de 18 de Julio y Agraciada, dejaron de circular a fines de los cincuenta. La ciudad que hoy se recorre en bicicleta es, en buena medida, la que dejaron esas dos obras.
Dos cosas conviene tener claras antes de salir. No hay sistema público de bicicletas: Movete dejó de funcionar en 2019 y no tuvo reemplazo, así que quien no trae la suya alquila. Y la norma es circular por la calzada o la bicisenda, nunca por la vereda.
Abajo está lo que publicamos sobre Montevideo: la historia de la rambla y de las calles, las salidas y los colectivos que se juntan cada semana, y lo práctico —viento, transporte, alquiler— para armar el día.


