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Afiche art déco: una bicicleta de cuadro negro en el centro, con una gran cruz griega roja a la izquierda, un edificio alto arriba y franjas verticales azules, crema y ocres.
— La ciudad en bici Política

Bici y salud pública en Uruguay

La inversión en infraestructura ciclista se suele defender por el tránsito, el clima o el costo. Hay otro argumento, más callado, que le calza bien a Uruguay: la salud pública. En un país donde la mayor parte de las muertes viene de enfermedades crónicas, y donde demasiada gente no se mueve lo suficiente, una ciudad que se pueda cruzar en bici también es una política de prevención.

Conviene empezar por el problema, no por la bici. La principal carga de salud de Uruguay son las enfermedades no transmisibles —las cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, las respiratorias crónicas—. Fueron la causa de alrededor del 85% de las muertes del país en 2019 (OPS); solo las cuatro grandes concentraron más de la mitad —un 54,5% en 2018, según el Ministerio de Salud Pública— y la enfermedad cardiovascular es, agrupada, la primera causa de muerte. Entre los factores de riesgo que se pueden modificar está la falta de actividad física. En la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de 2013, la última con resultados publicados hasta octubre de 2026, más de uno de cada cinco adultos de 25 a 64 años —un 22,8%— no alcanzaba el mínimo de movimiento que recomienda la salud pública.

Lo que hace la movilidad activa. Acá entra la bici, y entra con evidencia. Andar en bici de forma regular —y, sobre todo, usarla para ir y volver del trabajo— está asociado a reducciones importantes de la mortalidad por todas las causas, de la enfermedad cardiovascular y de algunos cánceres. En un estudio que siguió durante años a 263.000 personas en el Reino Unido, quienes iban al trabajo en bici mostraron una mortalidad por todas las causas cerca de un 40% más baja, y alrededor de un 45% menos de cáncer y un 46% menos de enfermedad cardiovascular, frente a quienes se trasladaban de forma pasiva (Celis-Morales y colegas, BMJ, 2017). Es un estudio observacional —no prueba por sí solo la causa— y mide británicos, no uruguayos; pero no es un hallazgo suelto: un clásico seguimiento danés de catorce años y medio encontró un descenso de la mortalidad de un orden parecido, y, dato clave, lo encontró después de descontar el ejercicio del tiempo libre. Es decir: ir en bici al trabajo se asoció a menos mortalidad aun descontando el deporte que esas personas hacían aparte. Lo que hace potente a la bici es que el ejercicio viene integrado en el día. No depende de la fuerza de voluntad ni de pagar un gimnasio al que después no vas; la dosis te la llevás puesta yendo a hacer lo que ya ibas a hacer. La Organización Mundial de la Salud recomienda al menos 150 minutos de actividad moderada por semana, y el propio Ministerio de Salud Pública, en su guía ¡A Moverse!, cuenta el ir en bicicleta como parte de esa dosis. Quince minutos de ida y quince de vuelta, cinco días por semana, alcanzan.

La palanca es la infraestructura. Una revisión internacional de los estudios sobre cómo aumentar el uso de la bici (Pucher, Dill y Handy, Preventive Medicine, 2010) encontró que las ciclovías se asocian a más ciclistas, y que los aumentos grandes llegan con un conjunto de medidas, no con una sola. Por eso la intervención de salud pública no es «decile a la gente que haga ejercicio», sino «construí la ciclovía»: una medida que actúa sobre la calle y no sobre la voluntad de cada uno. Visto así, una ciclovía entra en el presupuesto de transporte y también en el de salud.

¿Y la cuenta? La OMS construyó una herramienta para ponerle número a esto: el HEAT, que calcula el valor económico de las muertes evitadas por caminar y pedalear. En la región, un estudio de ITDP y la FIA Foundation la aplicó en 2022 a la red de ciclovías protegidas de Bogotá: estimó que costó unos 130 millones de dólares y que las cerca de 300 muertes prematuras que evita por año valen unos 230 millones; es una estimación modelada, no una medición. Para Uruguay no se conoce un cálculo así: de dos ciclovías de Montevideo se sabe lo que costaron, no lo que devuelven en salud.

El capítulo que falta. Uruguay ya mostró que sabe hacer salud pública cambiando el entorno: en 2006 fue el primer país de las Américas en prohibir fumar en espacios públicos cerrados y lugares de trabajo, y en 2016 ganó el arbitraje internacional que le planteó Philip Morris. Con la bici, la conexión ya está escrita: el Plan de Movilidad de la Intendencia de Montevideo, de 2010, planteaba las ciclovías como «una alternativa de transporte pero también como promoción de una vida saludable». Y en setiembre de 2026 la 35.ª Semana del Corazón —de la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular, con el apoyo del Ministerio de Salud Pública y la OPS— puso el foco en la inactividad física y el sedentarismo, y nombró el transporte entre lo que condiciona las oportunidades de cuidar la salud; la bicicleta no aparece en los comunicados de la OPS sobre esa semana.

Una ciclovía segura es, entonces, también una línea del presupuesto de salud. Lo que falta es hacer la cuenta.

Fuentes
  1. Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) — perfil de salud de Uruguay: las enfermedades no transmisibles causaron el 85,5% de las muertes del país (2019).Consultado 10 · OCT · 2026
  2. Ministerio de Salud Pública — Morbimortalidad y discapacidad por ENT y sus factores de riesgo (Objetivos Sanitarios 2030): las cuatro ENT principales representaron el 54,5% de las muertes (2018); la enfermedad cardiovascular es la primera causa de muerte agrupada (en hombres, la segunda tras el cáncer).Consultado 10 · OCT · 2026
  3. MSP / OPS — 2ª Encuesta Nacional de Factores de Riesgo de ENT, ENFRENT 2013: el 22,8% de los adultos (25–64 años) registraba un nivel bajo de actividad física.Consultado 10 · OCT · 2026
  4. Ministerio de Salud Pública — «Uruguay vuelve a medir los factores de riesgo de salud después de 10 años» (26 de mayo de 2026): acuerdo con la Secretaría Nacional del Deporte para la tercera ENFRENT, la primera desde 2013.Consultado 10 · OCT · 2026
  5. Celis-Morales C. et al., «Association between active commuting and incident cardiovascular disease, cancer, and mortality», BMJ 2017 (estudio observacional de cohorte, 263.450 personas): ir al trabajo en bici se asoció a una mortalidad por todas las causas ~41% menor, incidencia de cáncer ~45% menor y de enfermedad cardiovascular ~46% menor, frente al traslado pasivo.Consultado 10 · OCT · 2026
  6. Andersen L.B. et al., «All-cause mortality associated with physical activity… and cycling to work», Arch Intern Med 2000 (Copenhague, 30.640 personas, 14,5 años): andar en bici al trabajo se asoció a ~40% menos mortalidad, ya descontado el ejercicio del tiempo libre.Consultado 10 · OCT · 2026
  7. Organización Mundial de la Salud — actividad física: recomendación de ≥150 minutos semanales; la inactividad figura entre los principales factores de riesgo de mortalidad por ENT.Consultado 10 · OCT · 2026
  8. Ministerio de Salud Pública — guía ¡A Moverse!: adopta la recomendación de 150 min/semana e incluye «desplazarse en bicicleta» como actividad física cardiovascular.Consultado 10 · OCT · 2026
  9. Pucher J., Dill J. y Handy S., «Infrastructure, programs, and policies to increase bicycling: an international review», Preventive Medicine 2010 (resumen): numerosos estudios muestran asociaciones positivas entre las ciclovías y el uso de la bici; los aumentos grandes requieren un conjunto integrado de medidas.Consultado 10 · OCT · 2026
  10. OMS — HEAT, herramienta de evaluación económica para caminar y pedalear.Consultado 10 · OCT · 2026
  11. ITDP y FIA Foundation — Protected Bicycle Lanes Protect the Climate (octubre de 2022): para Bogotá, con la herramienta HEAT de la OMS: una red de ciclovías protegidas que costó unos USD 130 millones, y unos USD 230 millones anuales en beneficios por ~300 muertes prematuras evitadas (estimación modelada).Consultado 10 · OCT · 2026
  12. Intendencia de Montevideo — Plan de Movilidad 2010–2020 (febrero de 2010): las ciclovías, «una alternativa de transporte pero también […] promoción de una vida saludable».Consultado 10 · OCT · 2026
  13. Organización Panamericana de la Salud — declaración del 6 de diciembre de 2020: Uruguay, primer país de las Américas en prohibir fumar en espacios públicos cerrados y lugares de trabajo (2006); el triunfo en el arbitraje de 2016 contra Philip Morris.Consultado 10 · OCT · 2026
  14. Organización Panamericana de la Salud — «Uruguay celebra la 35.ª edición de la Semana del Corazón con apoyo de OPS» (28 de setiembre de 2026): la campaña, organizada por la Comisión Honoraria para la Salud Cardiovascular con el apoyo del MSP y la OPS, pone el foco en la inactividad física y el comportamiento sedentario; los barrios, los espacios públicos, el transporte y las jornadas laborales influyen en las oportunidades de cuidar la salud.Consultado 10 · OCT · 2026
  15. Organización Panamericana de la Salud — «“Hagamos espacio al corazón”: OPS acompañó el cierre de la 35.ª Semana del Corazón» (5 de octubre de 2026): la inactividad física y el comportamiento sedentario, «dos riesgos distintos».Consultado 10 · OCT · 2026